miércoles, 8 de junio de 2016


Combate en las baterías del Norte y en el Morro

Entre tanto, el regimiento Lautaro, comandado por el coronel Orozimbo Barbosa, avanzaba sobre las Baterías del Norte defendidas por 96 artilleros al mando del teniente coronel Ayllón. Estas baterías y el monitor Manco Cápac abrieron fuego sobre el Lautaro, el que, sin embargo, continuó avanzando y respondió el fuego. La resistencia peruana en este frente fue poco enérgica ya que sus defensores dejaron de hacer fuego y se retiraron al morro, no sin antes volar las Baterías San José, 2 de Mayo y Santa Rosa.
Los regimientos 3.º y 4.º de Línea al haberse apoderado de los fuertes del Este y Ciudadela, no detuvieron su avance para esperar al regimiento Buin 1.º de Línea como se había planificado. Esto se debería a que en las filas del 4.º de Línea se oyó un grito que decía: ¡ Al Morro muchachos !, lo que habría hecho a las tropas olvidar la orden recibida y se precipitaran hacia el morro. El Buin les seguía un poco más atrás, pero no lograría participar en las acciones.

File:Momento final Asalto al Morro de Arica.jpg
Cuando se inició el asalto a las baterías del Este, Bolognesi había ordenado que la 8.ª división peruana se dirigiera al Morro. En cerro Gordo se reagruparon con parte del batallón Artesanos de Tacna y resistieron el ataque chileno, principalmente del 4.º de Línea. Los artilleros de la batería baja del morro dispararon sobre las fuerzas chilenas que estaban en las baterías del Este, bombas y tarros de metralla. Medio batallón del Iquique Nº 33 y otro medio batallón del Tarapacá Nº 23 quedaron también en Cerro Gordo intentando resistir el ataque chileno mientras el resto subió al Morro. La lucha se hacía imposible porque los fusiles Chassepot habían quedado inutilizados a consecuencia de la debilidad del percutor y porque la artillería era ineficaz por la corta distancia y el terreno que ocupaban las fuerzas chilenas.
En el morro, el coronel Bolognesi intentó hacer volar las minas, pero el mecanismo no funcionó. Los artilleros de la batería baja del morro se retiraron a la cima, haciendo volar uno de sus cañones. Fue en ese momento de la lucha en el morro que murieron el teniente coronel Ramón Zavala, jefe del batallón Tarapacá Nº 23, y el teniente coronel Benigno Cornejo, segundo jefe de ese batallón, quedando herido en un brazo el teniente coronel Roque Sáenz Peña. Luego murieron, cuando estaban reunidos los oficiales y jefes peruanos, el coronel Bolognesi, comandante general de Arica y el capitán de navío Juan Guillermo More, jefe de las baterías del Morro. El coronel Alfonso Ugarte, comandante general de la 8.ª división peruana, tomó el pabellón peruano y se lanzó sobre el precipicio. Los peruanos lograron hacer volar dos cañones Parrott de las baterías del Morro y en el asta murió el sargento mayor Armando Blondel.
Finalmente, el 4.º de línea tomó a las 7:30 el morro —donde murió su comandante, el teniente coronel Juan José San Martín— y se mandó izar la bandera chilena, por el capitán del 4.º de línea, Ricardo Silva Arriaga, quien además ordenó detener la matanza hacia los soldados peruanos, ya rendidos.

"La plaza fuerte de Arica, último baluarte peruano, con su morro colosal y sus minas de dinamita, sus baterías flotantes y todo el material del ferrocarril cayeron, como Tacna, en nuestro poder, después de una reñidísima refriega en que la guarnición, compuesta de más de dos mil hombres, fué pasada á cuchillo [...] la división del coronel Bolognesi se decidió a sucumbir antes que rendirse".
soldado chileno Alberto del Solar. Diario de campaña. 1886.

File:Toma del Morro de Arica - Zig-Zag.jpg

 Tras el combate, las fuerzas chilenas ocuparon la plaza. En medio del caos inicial, soldados chilenos dispersos asesinaron a numerosos prisioneros peruanos a las puertas de la iglesia de la ciudad (hospital de campaña durante el combate) y cometieron destrozos y saqueos, hasta que los comandantes chilenos lograron restablecer el orden. Entre las víctimas civiles estuvo el comerciante italiano Santiago Carniglia asesinado en su tienda.Asimismo, más de 300 cadáveres de combatientes peruanos fueron arrojados al mar desde la cima del morro. 

"En la noche del combate, la ciudad comenzó a arder por varios puntos, contrayéndose entonces los esfuerzos de los oficiales del Buin, 4to y Bulnes,acompañados de la tropa correspondiente a cortar el incendio que podía hacer estallar las minas ".
Boletín de la Guerra del Pacífico № 37. Diario "El Ferrocarril". Arica 10 de junio de 1880.
Los chilenos tomaron 1200 fusiles y 13 cañones: un Vavasseur de a 250 pdr, dos Parrott de a 100 pdr, siete Voruz de a 68 pdr y un cañón de bronce de a 12 lb, que no fue utilizado en las acciones bélicas.
El capitán de fragata José Luis Sánchez Lagomarsino al ver izada la bandera chilena en el morro, echó a pique el monitor Manco Cápac cerca de la isla del Alacrán para evitar que cayera en manos chilenas; el buque se terminó de hundir a las 8:00 y su tripulación fue capturada por la escuadra chilena.
La lancha torpedera Alianza rompió el bloqueo y logró escapar al norte. La lancha fue perseguida por los buques chilenos Cochrane y Loa, hasta que la tripulación de la lancha varó su embarcación y la hizo volar en cabo Picata por la tarde. Al día siguiente, los tripulantes fueron capturados cerca de Moquegua.
Combate en las baterías Ciudadela y Este

Lagos había instruido a Ricardo Castro atacar a las 5:00; como no escuchaba ataque alguno, envió a Belisario Campo a vigilar a Castro y ordenarle que cargara sobre el Ciudadela. Tanto los jefes del 3.º de línea, José Antonio Gutiérrez y Federico Castro, como Belisario Campo increparon a Castro para que diera la orden de ataque, pero Castro desertó del liderazgo del 3.º de línea y fue el Teniente Coronel José Antonio Gutiérrez quien asumió el mando del ataque al Ciudadela.

File:Toma del Morro de Arica - Zig-Zag.jpg
El 7 de junio, el combate se inició por el sector de las baterías del Este a las 5:30 de la mañana, cuando aún todo estaba en oscuridad.
El despliegue del 3.º de Línea fue avistado por los centinelas de la batería Ciudadela, rompiéndose los fuegos incluso antes de ordenarlo los comandantes. En el camino, se detonaron dos minas pero ocasionaron pocos daños y apenas detuvo el avance del 3.º de Línea. La división chilena se desplegó en grandes grupos para así disminuir los daños de las minas enterradas. Cuando llegó la primera ola de atacantes, tras una lluvia de balas, las fuerzas defensoras lograron contenerlas mediante un movimiento coordinado de fusilería, explosión de minas y bayonetas. Se ordenó una segunda oleada sobre las posiciones peruanas. Las reducidas fuerzas defensoras fueron finalmente aplastadas por los chilenos que entraron por cientos en la batería. El subteniente chileno José Ignacio López capturó la bandera peruana. En la lucha murieron casi todos los defensores, entre los que destacaron el coronel Justo Arias y Aragüez, jefe del batallón Granaderos de Tacna; el teniente coronel Francisco Cornejo, jefe del batallón Cazadores de Piérola, el sargento mayor Felipe Antonio de Zela, 2.º jefe del Granaderos de Tacna; el sargento mayor Genaro Vizcarra, 2.º jefe del Cazadores de Piérola, entre otros. El cabo peruano Alfredo Maldonado, de 16 años, hizo volar la santabárbara de la batería y en la explosión murieron él, los pocos sobrevivientes heridos a su alrededor y varios chilenos —entre estos últimos, uno de los tres oficiales que izaban la bandera— que habían entrado en la batería Ciudadela.
Mientras esto acontecía, desde el fuerte Este se vio aproximarse al 4.º de Línea, encabezado por el 1º batallón de este regimiento al mando del teniente coronel Juan José San martín y el 2º batallón al mando del mayor Luis Solo Zaldívar. Se ordenó que medio batallón del Artesanos de Tacna abriera fuego y el otro medio batallón les hiciera frente. En la lucha en la batería murió el coronel José Joaquín Inclán, comandante general de la 7.ª división peruana, y el teniente coronel Ricardo O`Donovan, jefe del Estado Mayor de la 7.ª división, quedando herido el coronel Marcelino Varela, jefe del batallón Artesanos de Tacna. Esta vez la defensa tuvo tiempo y logró una retirada ordenada hacia Cerro Gordo.



Las fuerzas de combate 

Fuerzas chilenas
Fuerzas peruanas
  • Regimiento "Buin" 1.º de Línea: 885 hombres
  • Regimiento 3.º de Línea: 1053 hombres
  • Regimiento 4.º de Línea: 941 hombres
  • Regimiento Lautaro: 1000 hombres
  • Batallón Bulnes: 400 hombres
  • Carabineros de Yungay: 300 hombres
  • Cazadores a Caballo: 300 hombres
  • 4 Baterías de Artillería: 600 hombres
  • Jefatura de la Plaza y del Detall: 15 hombres
  • Comandancia General de la 7.ª División: 4 hombres
  • Batallón Artesanos de Tacna N°29: 426 hombres
  • Batallón Granaderos de Tacna N°31: 249 hombres
  • Batallón Cazadores de Piérola: 221 hombres
  • Comandancia General de la 8.ª División: 4 hombres
  • Batallón Tarapacá N°23: 247 hombres.
  • Batallón Iquique N°33: 337 hombres.
  • Baterías del Morro, Este y Norte: 400 hombres.

Baterías peruanas en Arica
  • Baterías del Morro, al mando del capitán de navío Juan Guillermo More, divididas en:
    • Batería Alta, que apuntaba al mar, con un cañón Vavasseur de a 250 pdr, dos Parrott de a 100 pdr y dos Voruz de a 68 pdr, y
    • Batería Baja, que apuntaba al mar y a tierra, con tres Voruz de a 68 pdr.
  • Baterías del Este, que apuntaban a tierra hacia el este, al mando del teniente coronel Medardo Cornejo, divididas en:
    • Batería Ciudadela, en el cerro Chuño, con un Voruz de a 68 pdr y dos Parrott de a 30 pdr, y
    • Batería Este, en el cerro Aniani, con tres Voruz de a 68 pdr.
  • Baterías del Norte, podían apuntar al mar o a tierra, al mando del teniente coronel Juan Pablo Ayllón, divididas en:
    • Batería San José, al norte de la desembocadura del río San José, con un Vavasseur de a 250 pdr y un Parrot de a 100 pdr;
    • Batería Santa Rosa, con un Vavasseur de a 250 pdr, y
    • Batería Dos de Mayo, con un Vavasseur de a 250 pdr.

05 de junio: Día de la respuesta de Bolognesi

 
En esta fecha suceden dos evenbtos importantes el primero fue el famoso telegrama enviado al inefable Coronel Segundo Leiva por parte del Coronel Francisco Bolognesi en el que decía “Apúrate Leiva” , pidiendo ayuda de las tropas que habían salido de Arequipa para apoyarlos y que nunca llegaron. El segundo hecho fue la propuesta de rendición hecha por los chilenos.
A las 7 de la mañana el mayor chileno Juan de la Cruz Salvo llegó a la casa que habitaba Francisco Bolognesi al pie del Morro en Arica y que hoy es consulado peruano en Arica. Fue recibido por el coronel con quien conversó por breves momentos. El emisario chileno expresó que el jefe del Ejército Chileno quería evitar un inútil derramamiento de sangre, ya que el grueso del ejército aliado había sido vencido en Tacna, Salvo dijo que tenía el encargo de pedir la rendición de la plaza “cuyos recuersos en hombres, víveres y municiones conocemos”.
La respuesta de Bolognesi fue: “Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho”. Cuando Salvo hizo ademán de retirarse para dar por terminada su misión, Bolognesi le advirtió que había dado un punto de vista personal y que debía consultar con sus jefes, por lo cual enviaría su respuesta a las 2 de la tarde. Salvo no aceptó esta demora. Bolognesi le anunció que haría la consulta de inmediato y en presencia del jefe chileno. La respuesta fue “Quemaremos el último cartucho”
Alfonso Ugarte ofreció un banquete a Bolognesi y demás jefes de la guarnición, el historiador Gerardo Vargas califica esta reunión como “El juramento de los héroes”. 

Los quince oficiales que se encontraron junto a Bolognesi, en la conocida "Casa de la respuesta" fueron:

File:Bolognesiysaenzpeña.jpg  

  • Coronel José Joaquín Inclán
  • Coronel Justo Arias y Aragüez
  • Coronel Marcelino Varela
  • Coronel Alfonso Ugarte
  • Comandante Juan Guillermo More Ruíz
  • Comandante Manuel J. La Torre.
  • Comandante Ramón Zavala
  • Comandante Francisco Cornejo.
  • Comandante Benigno Cornejo.
  • Comandante Francisco Chocano.
  • Comandante Mariano E. Bustamante
  • Comandante Juan Pablo Ayllón
  • Teniente coronel Roque Saénz Peña
  • Capitán de Fragata José Sanchéz Lagomarsino
 
Antecedentes
Luego de la Batalla del Alto de la Alianza , la División de Reserva del ejército chileno que no había participado en esta batalla, con un efectivo de 6.500 hombres, se movilizó hacia el sur de Tacna y flanqueó el acceso norte de la ciudad de Arica. El responsable de la plaza era el comandante naval Camilo Carrillo, quien había convocado a arequipeños y tacneños a defender Arica, pero al caer enfermo, viajó a Lima, nombrándose al coronel Francisco Bolognesi como defensor de la plaza.